LA IMPORTANCIA DEL LINAJE

“El Yoga es una práctica interna, el resto es puro circo.”

Sri. Patthabi Jois

Como practicantes dedicados del Ashtanga Vinyasa Yoga para nosotros el linaje es muy importante, por eso queremos compartir la historia de Sri. Patthabi Jois, así como de quiénes tienen hoy su legado, los únicos con la autoridad para autorizar y certificar a nivel mundial a los maestros de Ashtanga Vinyasa Yoga.

Sri K. Pattabhi Jois o “Guruji”, como le decimos cariñosamente sus alumnos, nació el 26 de julio de 1915 en el pueblo de Kowshika, en el estado de Karnataka, al sur de la India.

Perteneciente a una familia Brahmin, Guruji no estuvo expuesto al yoga mientras crecía, ya que se pensó que era una práctica esotérica sólo para los monjes, sadhus y sannyasis. Sin embargo, fue instruido en el sánscrito y los rituales hindúes profundos por su padre, que era astrólogo, sacerdote y terrateniente. Su madre cuidaba de los nueve hijos de la familia.

La primera vez que Guruji  tiene contacto con el yoga fue cuando tenía 12 años, mientras asistía a una demostración en el Jubilee Hall de Hassan, al sur de la India. Sorprendido por la gracia y fuerza con la que se mostraba el yogui, decidió que quería aprenderlo. Ese yogui era T. Krishnamacharya. Al día siguiente se despertó temprano y se dirigió a la casa del yogui, donde le pidió que le enseñara. Después de un período de preguntas y respuestas, se le dijo a Guruji que regresara al día siguiente. Esto marcó el comienzo de más de 25 años en los que Guruji estudió bajo la tutela de Krishnamacharya.

Sin decirle nada a su familia, se levantaba antes del amanecer todos los días para caminar los cinco kilómetros hasta la casa de su gurú y practicar antes de ir a la escuela. Dos años más tarde, abandonó el hogar  para ir a Mysore debido a su ferviente deseo de aprender sánscrito de manera más completa y dedicada.

En 1931 se reencontró con Krishnamacharya, después de una separación de dos años, y se reanudó una relación gurú-estudiante que iba a continuar durante los siguientes veintidós años. Krishnamacharya fue un maestro riguroso y Guruji un estudiante dedicado.

Krishnamacharya en ese momento estaba bajo el patrocinio del Maharajá de Mysore, que había sido curado por sus increíbles habilidades sanadoras, a través del yoga. El Maharaja estableció una shala (salón de yoga) para él en los terrenos del palacio donde sus estudiantes pudieran asistir.

Por esos años, Guruji y los otros estudiantes acompañaban a Krishnamacharya por todo el país realizando demostraciones de yoga.

A Guruji le enseñó una forma de yoga (llamada Ashtanga por Krishnamacharya) que había aprendido oralmente de su maestro, Rama Mohan Brahmachari. Se cree que esta práctica y secuencia de posturas provienen del Yoga Korunta, un antiguo manuscrito que se enfoca en agrupaciones de asanas, drishti, bandhas, mudras y filosofía, que se cree que han sido escritas por el sabio Vamana.

Según Guruji, Krishnamcharya pasó un año estudiando este texto en la Biblioteca de la Universidad de Calcuta, reuniendo las piezas faltantes del manuscrito dañado y desarrollando una comprensión de la secuencia de las series primaria, intermedia y avanzada A y B, lo que ahora se conoce como Ashtanga Vinyasa Yoga.

B.K.S. Iyengar y Desikachar también fueron enseñados por Krishnamcharya, aunque estudiaron con él en diferentes momentos y bajo diferentes circunstancias, razón por la cual las prácticas que han compartido con los alumnos se ven diferentes en su forma.

Mientras estudiaba con Krishnamacharya, Guruji conoció a su esposa y se casaron en 1937, aunque no comenzaron a vivir juntos hasta 1940. Amma fue la primera estudiante de Guruji. En 1937, Guruji también comenzó a enseñar yoga en el Sanskrit College en Mysore, ganando sólo 10 rupias por mes.

Muchos años después, se convertiría en profesor en la universidad. En 1948, estableció el Instituto de Investigación Ashtanga Yoga en el nuevo hogar de la familia, en Laxmipuram, para examinar con más profundidad los poderes curativos del Ashtanga yoga.

 

Un belga llamado Andre Van Lysbeth fue el primer extranjero en estudiar con Guruji a principios de la década de los 60’s, después de enterarse de un swami en Bombay. Pasó 2 meses estudiando en Mysore, y mientras estuvo allí aprendió la primera y segunda serie. En el libro que más tarde escribió sobre pranayama, mencionó a Guruji incluyendo su dirección, provocando que Occidente conociera de la existencia de Guruji. Inicialmente, algunos europeos vinieron a estudiar a Mysore, seguidos por un estadounidense, Norman Allen, que lo visitó por primera vez en 1973.

La primera visita de Guruji al extranjero fue en 1974 a Sudamérica, donde asistió a una conferencia de yoga. Su primer viaje a América fue en 1975 con su hijo Manju. Desde entonces, la comunidad de Ashtanga Vinyasa Yoga ha continuado creciendo y expandiéndose por todo el mundo con estudiantes que viajan desde diversos continentes para hacer su peregrinación a Mysore y estudiar en el Instituto de Guruji.

Guruji también participaba regularmente en “World Tours”, visitando muchas de las ciudades donde se han desarrollado un gran número de estudiantes.

Una nueva shala se abrió en 2002 en Gokulam, otra zona de Mysore, ya que el número de estudiantes que asisten a Mysore a estudiar cada año continúa creciendo. Durante los últimos setenta años, Guruji enseñó en esta shala, asistido por su hija Saraswathi y su nieto Sharath.

Su dedicación inquebrantable por compartir el conocimiento y la sabiduría incorporados en la práctica del Ashtanga Yoga son realmente un regalo para el mundo y para las personas que buscan los poderes transformadores y curativos de esta antigua práctica.

Sri. K. Pattabhi Jois falleció en su 94º año de vida el 18 de mayo de 2009. Su legado, linaje y enseñanzas continúan hasta nuestros días en Mysore, India, donde su hija, R. Saraswathi y su nieto, R. Sharath Jois siguen enseñando.

¿Estás listo para cambiar tu vida?

Namaste